La moda militar o prendas de camuflaje es tendencia ahora, pero más bien surgió de una necesidad el que la gente vistiera este tipo de prendas tan excéntricas para la época en la que aparecieron.
Su origen se remonta a la confección de uniformes de guerra, pero si hablamos específicamente de los estampados de camuflaje y sus distintas variantes, estos nacieron de un formato aún más grande: de los buques, aviones y misiles pintados a mano para engañar el ojo del enemigo extranjero. Lo interesante, sin embargo, es que su diseño no provino de estrategas propios del ámbito militar, sino del mundo del arte, con retratistas e ilustradores.
Seis en armas de Fortunino Matania (1916)
Los primeros en incorporar estos estampados de supervivencia fueron los franceses. De la mano del retratista Lucien Víctor Guirand De Scévola, el ejército parisino creó el Departamento de Camuflaje con 3.000 artistas y civiles dedicados a engañar a los alemanes en la Primera Guerra Mundial.
Inglaterra y Estados Unidos siguieron el mismo ejemplo que los franceses, y para la Segunda Guerra Mundial ya existían varios tipos de estos estampados, que además de servir como táctica de disfraz y ocultamiento, eran de suma utilidad para reconocer los uniformes de cada nación. Cuando terminó la II Guerra Mundial (1945), los hombres utilizaban sus uniformes de campaña para el día a día. Las mujeres también lo hacían. El detalle está en que no tenían nada más para usar, ni dinero para invertir en otras prendas.
Lo que nació como una necesidad, se convirtió en una moda. Tiempo después justo en los años 70, con la aparición de los hippies, el estampado militar comenzó a hacer tímidas apariciones. En ese momento no se usaban las prendas como tal, sino retales de telas que se colocaban estilo parche en pantalones y chaquetas.
El estilo militar, por tanto, inundó las calles de nuestras ciudades pero también se fue introduciendo en el mundo venatorio. Y es que todos sabemos que no es lo mismo acudir a una montería en una dehesa andaluza, que una en el norte peninsular o a un rececho de montaña.
Ya sabemos que las condiciones climatológicas y las exigencias físicas no son las mismas. Es por eso, que el cazador experimentado o cazador de alta montaña empezó a utilizar prendas técnicas que le ayudaran a acercarse más a la pieza a abatir y protegerse de las inclemencias del tiempo. Aquí el camuflaje también jugaba un papel esencial.
Onca Gear: Ropa técnica de caza
Hoy os voy hablar de un referente en el sector de la ropa técnica de caza, Onca Gear. Esta marca española lleva más de 25 años fabricando textil técnico de todo tipo, uniformes especiales para cuerpos de élite como el ejército, policía, equipos de rescate en montaña, etc. Es por ello que su adaptación al mundo premium de prendas técnicas para el mundo cinegético ha sido relativamente fácil, pues la experiencia acumulada en algo de un cuarto de siglo tejiendo para los cuerpos más especiales del mundo, ofrece una importante plataforma de lanzamiento.
Además contaron con la incorporación y experiencia de sus socios en el mundo de la caza de la alta montaña en los cinco continentes. Al ser cazadores con una enorme experiencia han sabido satisfacer y transmitir las verdaderas necesidades de las prendas que los cazadores demandan cuando están en el campo o en la montaña y ese ha sido la clave de su éxito.
Esta empresa se ha ganado su buena reputación gracias a las excelentes calidades de sus tejidos. Cuando hablamos de ropa técnica de caza el primer estampado que se nos viene a la cabeza es el de Onca Gear. Sus patrones de camuflaje están creados a partir de un estudio de visión de los animales que contiene macro y microformas que hacen pasar totalmente desapercibidos a los cazadores. A su vez los tejidos están confeccionados específicamente para cada necesidad de uso: impermeables, transpirables, hidrófugos, térmicos y al mismo tiempo ligeros, silenciosos y resistentes.
Onca Gear diseña y desarrolla sus propios tejidos principalmente en España, obteniendo como resultado prendas con un diseño único, funcional y de alta calidad, con el fin de satisfacer las exigencias de quienes practicamos la caza en cualquier situación o terreno.
Tan importante es llevar un buen equipo como seleccionar las prendas de caza. Por eso siempre digo, que nuestra jornada de caza comienza en casa, en la preparación de nuestro equipo, es uno de los pasos más importantes y hay que planificarlo bien, ya que una mala elección de tus prendas puede arruinarte un gran día de caza o incluso un viaje entero.
Cada vez hay más personas que practican la caza de alta montaña, recechos complejos o asistir a monterías tradicionales, en dónde la labor de llegar a los puestos puede resultar compleja. Estas cacerías son más exigentes y deportivas, pero a cambio encontraremos las especies más deseadas en un entorno único. Para ello necesitamos un equipo que ofrezca comodidad y que resulte atractivo. Además de que nos ayude a pasar desapercibidos para aumentar nuestras oportunidades de éxito.
Algunas de las prendas habituales en mis recechos son de Onca. Me habéis podido ver de safari, tras rebecos, corzos, etc. y gracias a su funcionalidad ayudan y mucho a centrarte en lo que verdaderamente nos ocupa, la caza, sin importarnos las condiciones climáticas pues con ellas estoy realmente bien protegida. Su estampado me mimetiza bien con el entorno rompiendo la silueta, pudiendo acercarme más al objetivo al ser extremadamente silenciosa. Además, como su tejido al ser resistente ante desgarros, no debe darte miedo adentrarte en zonas de fuerte o áspera maleza como zarzas o aulagas, pues ni destrozarás la ropa y no sentirás más que algún leve picotazo.
Mi confianza plena en esta marca, la recomiendo 100%.
Características principales de Onca Gear:
- Alta transpirabilidad y secado rápido
- Confort térmico
- Hidrófugas y repelentes al agua
- Cortavientos
- Ligeras, elásticas y cómodas
- Resistentes a la abrasión, enganchones y desgarros
- Silenciosas
- Alta capacidad de camuflaje
- Aislamiento térmico
- Antibacteriana y de fácil cuidado
- Genuina Piel
- Ergonómicas y duraderas