Habichuelas con Perdiz – Teckel

La gastronomía cinegética es mi debilidad, siempre que voy a un bar y cojo su carta, lo primero que busco son aquellos platos que vienen directamente del monte. Es por ello que en aquellos en donde apuestan por la carne de caza, me detengo a conocerlos y a saborear sus propuestas cinegéticas.

Hoy visitamos TECKEL, un pequeño pero entrañable bar que está enclavado en uno de los rincones más bonitos y céntricos de mi ciudad, Córdoba. Justo al lado de la iglesia de San Hipólito, junto a la Plaza San Ignacio de Loyola, este bar de tapas que abrió sus puertas hace unos tres años, se ha convertido en poco tiempo en uno de los referentes de la zona gracias a su buen ambiente, exquisito trato, sabrosas comidas y espaciosa terrada en donde las horas se pasan sin darte cuenta.

Con una apuesta por la comida tradicional andaluza y algunos toques de gastronomía urbana, en TECKEL no podían faltar referencias de platos cinegéticos, que van variando según la época del año.

Además, ofrecen la posibilidad de organizar comidas especiales para grupos grandes o para degustar algún plato concreto, como los elaborados a base de carne de caza. Para ello tan solo tenéis que llamar, reservar y os harán platos tan espectaculares como el que vamos a preparar hoy.

En esta ocasión, mi cuñada y gran cocinera Patricia, que junto a mi hermano Álvaro son los gerentes de Teckel, ha tenido el gusto de deleitarnos con sus “habichuelas con perdiz”, siguiendo la receta de su abuela materna y cuya elaboración tengo el placer de explicaros a continuación:

Ingredientes

  • Tomate
  • Cebolla
  • Ajo
  • Perdiz de tiro
  • Habichuelas
  • Chorizo
  • Morcilla
  • Panceta
  • Patatas
  • Zanahorias
  • Pimentón dulce
  • Aceite de oliva virgen extra Pago las Monjas.
  • Vino Blanco Montilla Moriles
  • Agua
  • Sal
  • Pimienta
  • Romero
  • Azafrán

Método

Hacemos el sofrito, echamos en una olla aceite de oliva virgen extra Pago las Monjas cubriendo bien el fondo. Cuando esté caliente el aceite añadimos el tomate, sofreímos un poco y añadimos la cebolla y una cabeza de ajo. Cuando esté hecho, se tritura todo añadiendo sal, pimienta y pimentón dulce.

En otra olla, cocemos la perdiz hasta que esté blandita. Unos 45 minutos más o menos. Se reduce todo con vino de Montilla Moriles y un poco de romero para que le de sabor a monte.

Mezclamos todo en una olla con agua y añadimos patatas cortadas en cuadraditos,  tres zanahorias en rodajitas, habichuelas, chorizo, morcilla y panceta.
Se hierve todo durante 10 minutos, sacamos la perdiz para que no se deshaga. Añadimos el azafrán y continuamos hirviendo hasta que todo esté al punto.

Emplatado

Servimos las habichuelas en un plato hondo. Un trozo de morcilla, chorizo, panceta, perdiz, patata y zanahoria. La presentación debe llevar un poco de todo para que el guiso sea lo más exquisito y te traslade a la sierra con su aroma y sabor.

Espero que os salga muy rico y os animo a que lo compartáis conmigo en las redes sociales.

Y si lo de cocinar no es lo tuyo, siempre podréis degustar este exquisito plato en Bar Teckel.

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