safari africano parte 2

Safari Africano – 2ª parte

Después del lance sorpresa del ñu de la jornada anterior, que os comenté en mi primer artículo sobre este viaje, celebramos el éxito como mandan los cánones frente al fuego de campamento y con una suculenta cena.

En la distendida sobremesa Pieter me preguntó qué animal me gustaría cazar en siguiente día. No lo dudé un instante. El oryx sería mi siguiente objetivo. Uno de los animales que desde el primer momento que supe del viaje y decidí cazar fue el oryx y su principal motivo era porque es el animal más emblemático de Namibia, aparece en el escudo de armas del país. Además, porque me gusta muchísimo ese animal por su elegancia y colores de la piel.

safari africano parte 2

El rececho de este antílope fue de los más bonitos e intensos de este viaje. Recuerdo perfectamente las dos ocasiones que estuve detrás de ellos. La primera ocasión fue cuando mi PH descubrió huellas recientes de un grupo de oryx. Según nos comentaba, esa zona era querenciosa porque se protegían muy bien entre el bush y estaba en lo cierto, porque vimos un grupo grande de hembras y machos.

Estos animales son un poco más dificultosos de diferenciar la hembra del macho porque los dos tienen cuernos. Aunque las hembras son un poco más pequeñas y sus cuernos más largos y finos, con la base menos gruesa que los machos. Debo reconocer que si no van en grupo no soy capaz de distinguirlos y algunas veces me equivoco.

Fuimos tras el grupo sigilosamente mientras ellos pastaban tranquilamente, estos animales están siempre muy alerta y tienen una vista, oído y olfato excelentes. Teníamos localizado un gran ejemplar y tenía que acercarme lo suficiente para poder disparar. En el momento que le estaba quitando el seguro al rifle para poder tirarle, se cruzó una hembra y el macho se echó a descansar a la sombra. Esperé más de 10 minutos a que se levantara, controlando la respiración para que bajaran mis pulsaciones, pero tuvimos que retirarnos porque se levantó tan veloz y rodeado de las hembras que finalmente no tuve ocasión para dispararle. Así que el guerrero del desierto tuvo que esperar.

Animales africanos: Presas muy difíciles

Los animales africanos al tener tantos depredadores están siempre en alerta y en constantemente en movimiento. En nuestra área habían hienas, leopardos, chacales… Por lo tanto, si un día los veías en un sitio, al día siguiente te los encontrabas en la otra punta del área de caza. Nos encontrábamos en una finca de más de 20.000 ha. Imaginaos el tiempo que dedicábamos en la búsqueda de estos animales.

La segunda ocasión fue un espectáculo, es una maravilla cazar tras la huella. Admiro a los profesionales como van siguiéndolas y distinguiéndolas hasta localizarlos. Saben diferenciar si es una huella reciente o es vieja, de macho o hembra, o incluso el tiempo que tiene, es impresionante.

Divisamos otro grupo grande de gemsbok, recordé donde tenía que poner la cruz según el libro “El tiro perfecto“ mientras hacíamos el acercamiento para que el lance fuera exitoso. Este pequeño libro que me dejó Antonio mientras organizaba los preparativos del safari en España. Me gustó tanto que me lo llevé a Namibia porque te explica muy bien donde están los órganos vitales de cada antílope y así poder efectuar un tiro certero. Es un libro que recomiendo a todos los principiantes en el continente africano como era mi caso. Al ser una guía de bolsillo es muy fácil de llevar y después de su lectura estaba deseando poner en práctica lo aprendido.

Siguiendo con el lance al oryx, tras una buena caminata siguiendo sus huellas, dimos con una manada en donde sobresalía un macho por su cuerpo y cuerna.

Me preparé y en el momento en que mi PH dijo shoot apreté el gatillo. Nos quedamos extrañados en la reacción del oryx, parecía que había acusado bien el tiro pero no encontramos ni rastro de sangre. Vinieron varios trackers del campamento que pusieron todos sus sentidos hasta que encontraron una gota de sangre microscópica del animal.

Cuando vi el rastro que soltaba mi oryx me quería morir, pensé en ese momento que mi trofeo tan ansiado se quedaría en África.

Estuvimos una hora buscando y tuvimos que traer a los perros del campamento para que nos ayudaran a localizarlo. Y vaya si lo hicieron. Cuando lo encontramos estaba a escasos metros del disparo, se había escondido muy bien dentro de un matorral. Metido completamente en un acacia con forma de cueva y si no es porque el perro ladra, hubiéramos pasado de largo.

 

 

El tiro se me fue un pelín alto, casi de columna, pero sin llegar a dañarla y por eso no dejaba un buen rastro. Mi alegría al ver semejante ejemplar fue inmensa, un oryx muy grande y largo.

safari africano parte 2

 

En África se suele perder mucho tiempo pisteando. Los animales son grandes y un blanco fácil, pero tienes que darle en su sitio, porque si no vas a estar buscando mucho rato y ese tiempo lo restas a buscar más animales. Pero también forma parte de este tipo de caza y se aprende mucho viendo como trabajan. Y es que esta gente tienen un don especial y son capaces de encontrar una gota de sangre microscópica. ¿Sabéis los que quiere decir eso? Gota de sangre que encuentren es animal abatido y no querrás volver a casa sin tu apreciado trofeo.

Así que después de encontrar el oryx, rápidamente teníamos que ponernos en marcha en la búsqueda del siguiente objetivo, teníamos que localizar la cebra Hartman, pero viendo el poco tiempo que nos restaba lo dejaríamos para la tarde. Así que fuimos a dejar el oryx a la sala de despiece y a recoger nuestra comida porque a mediodía nos poníamos siempre en las charcas para ver si entraba un buen ejemplar de facochero.

Pero eso os lo contaré en el próximo artículo…

 

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