Sobre el plomeo de las escopetas, se ha escrito y se sigue escribiendo, ya que la balística de este tipo de munición es compleja, y se comporta de muy distintas maneras en cada arma.

Cierto es que un porcentaje alto de cazadores y tiradores no tienen la costumbre de comprobar cómo plomea su arma, con que gramaje se comporta mejor y lo más importante si pone los tiros donde nosotros queremos.

Este artículo es orientativo para que Vd.  pueda comprobar el comportamiento y plomeo de su escopeta, y así saber que cartucho le va mejor en cuanto a plomeo se refiere.

Denominamos plomeo a la dispersión experimentada por la carga de perdigones en el aire cuando abandonan la boca de fuego. Debido a ello se produce una dispersión por dos motivos principalmente: por la velocidad que llevan los perdigones y porque éstos no son exactamente iguales ni pesan exactamente lo mismo, de modo que al salir del cañón sobre cada perdigón el aire ejerce una fuerza de rozamiento distinto.

Unos perdigones, los menos deformados y esféricos, tienden a seguir volando con una trayectoria más recta mientras que los otros se desvían hacia los lados y son más o menos frenados por el aire, por lo que también se retrasan y se sitúan a la cola.

Si abrimos un cartucho y observamos los perdigones, veremos que entre ellos hay pequeñas diferencias de peso, así como de tamaño y forma que incluso son apreciables a simple vista. Además estos se deforman más debido a la presión en el cañón, el calor de combustión y la aceleración que experimentan y porque chocan y rozan entre ellos, con las paredes del cañón y el choke. Por ello no son igual antes ni después del disparo.

En la calidad del plomeo influyen todos los componentes del cartucho ya que para conseguir que el plomeo sea regular y bueno el disparo, todos los componentes del cartucho incluido su cierre tienen que ser de calidad y estar diseñados para que dentro del arma se alcancen presiones y velocidad regulares, y lo suficientemente alta para que la perdigonada este bien distribuida.

Además del choke empleado también depende del arma utilizada y del acero empleado en la fabricación del cañón, porque como hemos dicho antes los perdigones se deforman debido a la presión durante el recorrido por el ánima del cañón. Escopetas, incluso hechas por un mismo fabricante en distintas épocas, no tienen el mismo diseño ni de recámara ni de ánima o interior del cañón. El diseño varía en las medidas, en la forma de la recámara y en el largo de ésta, así como en la forma de la zona que une el cañón con la recámara y en el diseño de los chokes.
Precisamente durante su viaje por el interior del cañón es donde más se deforman los perdigones y por tanto este es uno de los factores ajenos al cartucho que más determinan la calidad del plomeo.

Otro factor ajeno que afecta al rendimiento balístico de un cartucho es el almacenaje de la los cartuchos. La cartuchería mal guardada y expuesta a la humedad, al calor o al frío intenso la deteriora de una manera importante. Por ello pierden sus propiedades tanto el pistón como la pólvora, al ser estas sustancias químicas, si no se almacenan a una temperatura y humedad adecuadas. Como consecuencia no se producen encendidos regulares, los perdigones no alcanzan la velocidad adecuada por defecto o por exceso ni tampoco lo son en la boca de fuego y el plomeo resultante no es bueno o incluso pésimo. Esto puede producir también la sensación que los cartuchos que estamos empleando son de mala calidad.

Para salir de dudas lo mejor es hacer una prueba de plomeo. Aconsejaría realizar al menos cuatro disparos con cada cartucho de distintas marcas y peso que empleemos así podrán comprobar una cosa muy curiosa y es que, aunque utilicemos el mismo arma y la misma munición, nunca se consiguen dos plomeos iguales.

La prueba se tiene que hacer a la distancia adecuada para el choke que estamos utilizando, no más de 30 metros para el choke de tres estrellas y no más 36-40 metros para el full choke. También es bueno comprobar cómo tira nuestra arma a mayores distancias para conocer hasta dónde puede ser efectiva con esa munición, aunque yo soy bastante reacio de disparar caza más allá del alcance efectivo de la misma.

Para evaluar el plomeo yo utilizo un papel de 1 metro por 1 metro y trazo una circunferencia de 75 centímetros y en el centro de este otro de 35 centímetros, y un punto en el centro donde dispararemos. Una vez efectuado el disparo, siempre con la escopeta bien apoyada y en terreno horizontal, se mide el porcentaje de perdigones que han entrado dentro de dicho círculo, esto nos dara una idea del comportamiento del cartucho en relación al choke de la escopeta, o concentración del plomeo.

Para que el plomeo pudiera considerarse realmente bueno, no debería existir ningún área en la superficie del círculo central en la que si colocáramos una silueta de la especie a cazar esta quedara impactada con al menos tres perdigones en el área vital de la misma.

Por supuesto estos perdigones se supone que debieran de ser del número habitualmente empleado para cazar la especie en la que vayamos a emplear los cartuchos probados, o a la modalidad de tiro (plato, recorridos o compak sporting) que queramos romper.

Como referencia bastante orientativa dejo la siguiente tabla en la que por cada disparo efectuado, los perdigones incluidos en el blanco de 35 centímetros y haciendo una media comparándola con el número de perdigones que contiene  el cartucho empleado se obtiene un porcentaje, que cambia por supuesto al disparar con distintos chokes.

* 65/75 %  ** 55/65 % *** 45/55 %  **** 35/45 %

También debemos tener presente que si el centro del plomeo no coincide con el punto donde apuntamos esto es un problema nuestro o de la escopeta, pero no del plomeo.

 

J.L.Varona.

Armeria Varona.

 

2 respuestas a “El Plomeo de la Escopeta – Armería Varona”

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